NOVEDADES

Queridos hermanos, hemos hecho algunos cambios en los archivos de música para descargar, a fin de mejorar la administración del blog. También hemos añadido nuevas canciones inéditas. Si algún link no funciona o no pueden bajar el material, por favor avísennos al mail: jlsarzur@yahoo.com.ar. Gracias. Que Dios los bendiga.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

MINISTRO DE MUSICA Y ORACION (PARTE 1)

Algunos temas puntuales mencionados en esta nota merecen ser desarrollados en forma particular, lo que intentaré, si Dios quiere, para profundizar en la vida en el Espíritu.
Partiré de la siguiente base: Un ministro de música (Entiéndase también "ministerio de música") es un instrumento puesto al servicio de Dios para acercar al pueblo a la presencia de Dios y para hacer presente a Dios en medio de su pueblo.
El objetivo propuesto para una verdadera pastoral de renovación de la Iglesia es que principalmente el pueblo de Dios sea un pueblo "orante", que ore, que tenga vida de oración, que no sea un espectador dentro de la celebración o reunión de oración. Así, mediante esta actitud, o mejor dicho, esta acción del alma, cada creyente tenga un verdadero encuentro con Jesús vivo, auténtico y resucitado, convirtiendo su vida a Cristo en forma radical y transformándose en un discípulo del Señor. No hay encuentro con Dios fuera de la oración. Orar es estar en Su Presencia, así se nos manifestara como al apóstol Pablo, así sea en el Santísimo Sacramento o en lo íntimo de nuestra oración personal, visible o no, su Presencia es igualmente Real.
El servicio del ministro de música consiste en contribuir a lo que acabo de exponer y para eso, aunque a algunos les duela, tengo que sentenciar que si el ministro de música no es una persona orante, si no tiene oración, solamente es un cantor de cantos de cierta temática religiosa y su servicio es totalmente estéril. Y hasta muchas veces, entorpecerá la acción de Dios por su falta de discernimiento y oración.
A lo largo de todo mi camino en el Espíritu me ha tocado ver muchas realidades, por cierto muy tristes, y por la Gracia de Dios, mi lucha y la de todos los hermanos con quienes he compartido el servicio fue siempre mantener: 1) La oración personal; 2) La oración en equipo (con el ministerio de música) y 3) La oración antes y durante el servicio.
Estos tres puntos son el primer consejo práctico que les propongo como pauta de trabajo personal y en equipo. Es conveniente revisarlos siempre ya que constituyen una brújula que nos mantiene orientados en el camino de la fe y el servicio.
Desarrollándolos brevemente podemos decir:
1) Oración personal: Tienes que disponer por lo menos media hora cada día de tu vida, hasta el final de tus días (parece exagerado pero así es), y en esa media hora suspender cualquier otra actividad para dedicar ese tiempo a orar en soledad y encontrarte con la Palabra de Dios (o sea orar con Biblia en mano). Juan Pablo II aconsejaba una hora entera de oración diaria para aquellos que estan comprometidos en un apostolado. Si mal no recuerdo la Madre Teresa de Calcuta oraba como cuatro oras por día. Esto es básico para todo bautizado. No se puede concebir un creyente sin vida de oración. Por eso debe ser esto un objetivo primordial, como dije, para una verdadera pastoral de renovación de la Iglesia.
2) Oración en equipo: La oración comunitaria es el medio por el cual el Espíritu Santo obra para dar comunión al ministerio, transformar sus vidas, y darles crecimiento en virtudes y dones. En el ámbito del servicio, un ministerio que ora en comunidad tiene frescura y fluidez en el discernimiento, y unción en su canto. Realmente se nota cuando un ministerio de música tiene oración, y se nota mucho más cuando no la tiene. Para esto el ministerio tiene que reunirse y dedicar un momento para ensayar y otro para orar. Por lo menos una vez a la semana debe orar en equipo, sin la presencia de ninguna otra persona que no pertenezca a él. Es como un pequeño grupo de oración. También sus integrantes pueden participar simultáneamente en un grupo de oración abierto o asamblea de oración para enriquecerse y ser acompañados por otros hermanos y servidores. La oración personal y la comunitaria se complementan y enriquecen mutuamente asegurando un crecimiento genuino y un firme proceso de conversión.
3) Oración antes y durante el servicio: El ministerio debe llegar temprano al lugar de servicio con el tiempo suficiente para preparar el audio y para hacer por lo menos 5 o 10 minutos como mínimo de oración en equipo. En dicha oración se debe invocar al Espíritu Santo, solicitar su auxilio y su Gracia, pedir protección, unción, comunión, discernimiento, ponerse en sus manos, darle el control, pedirle humildad y alegría, orar por la asamblea destinataria del servicio, orar por el audio, el templo o salón y todo lo que el Señor inspire para ese servicio en particular. Todo lo que se hace en el servicio se lo hace con y desde la oración: la animación, los cantos e intervenciones durante la celebración o reunión.
Demás está decir que el comportamiento durante el servicio debe estar regido por una actitud orante.
El ministro o ministerio de música debe hacer orar al pueblo, debe enseñarle a orar con los cantos. Esto compromete al ministro a vivirlo antes que nadie (Acerca de este tema hay un artículo en este blog "Cantar lo que se vive y vivir lo que se canta").
Les propongo estos tres puntos como consejo práctico para que comiencen a trabajar. Como es un tema extenso y profundo trataré de desarrollar los tres puntos propuestos por separado a fin de dar pasos concretos en el camino de crecimiento, porque en la Iglesia se dice mucho "hay que hacer esto o lo otro", o incluso se lo presupone como si la gente lo supiera, pero en realidad nadie dice cómo se hacen las cosas. Hermano, tienes que orar, yo te enseñaré cómo hacerlo. Espero que esa sea siempre nuestra actitud.
Por favor escríbanme y cuéntenme sus inquietudes para que desarrollemos en el blog los temas que les ayuden en sus realidades cotidianas. Mi e-mail: jlsarzur@yahoo.com.ar
Que el Señor derrame abundantemente su Gracia sobre ustedes. Shalom. JL